Nos vamos de compras en plan… ¡Black Friday!

No sé que haces leyendo En plan noticias en vez de estar comprando, como lo está todo el mundo. Hoy es el Black Friday, el Viernes Negro en español, el día en que se inauguran las compras navideñas. Las tiendas hacen ofertas, rebajas y publicidad sin parar. Estás acostumbrado a oír hablar del Black Friday año tras año, pero en España no hace tanto que se celebra. Empezó en 2010, cuando la compañía Apple decidió importar esta tradición de los Estados Unidos. Antes, aunque no os lo creáis, vivíamos sin Black Friday. ¡Y tan a gustito!

Debemos comenzar el artículo de hoy adviertiendo de que el Black Friday es, ante todo, una poderosísima estrategia comercial. Y que debemos ser mayorcitos para saber comprar con cabeza, y no caer en el consumo por el consumo, como le sucede a mucha gente en estas fechas.

Para hacernos una idea de cómo se vive el Black Friday ahora en España lo mejor que se puede hacer es comprobarlo in situ. No, “in situ” no es el nombre de ningún centro comercial. Se trata de una expresión latina que significa “en el lugar”. Es decir, sí, en el centro comercial.

Allí hemos mandado a nuestro corresponsal comercial, Joserreba Jadito, a que nos explique por teléfono cómo está funcionando el Black Friday este año. Joserreba es del mismo Bilbao, y el muchacho es parco en palabras. Así nos sale más baratito, porque será más corta la llamada, jeje. Y lo que no ahorremos nos lo podremos gastar en el… ¡Black Friday!

– ¡Buenos días, Joserreba!

– ¡Egun on!, que decimos en mi tierra. O lo que viene a ser lo mismo dicho en español de a pie: ¡buenos días, jefe!

– Cuéntanos, Joserreba, cómo está el centro comercial a estas horas de la mañana?

– Está llenito de gente, jefe. Bueno, bueno…, qué digo llenito… ¡está abarrotado! ¡Y está todo en oferta, los precios tirados, y la gente comprando como loca, ¿Sabe por qué, jefe?

– Cuenta, cuenta, Joserreba. Pero resumidito, que veo que empiezas la crónica enrollándote más de lo normal.

– ¡Pues porque hoy es el Black Friday!. En español, viernes negro. En vasco,…

– Vale, vale, Joserreba. No hace falta que vayas traduciendo todo a varios idiomas. ¡Que se nos va el presupuesto! ¿Pero tú no eras parco en palabras?

– Ya, pero habrá que explicar el origen de la expresión Black Friday. En español, viernes negro…

– ¡Rapidito!

– Hay una teoría circulando por ahí que dice que procede de la época de la esclavitud en Estados Unidos, porque era tradición que un día después del Día de Acción de Gracias, también llamado en inglés…

– Thanks Giving Day. Ya lo sabemos.

– …eso, que después del Thanksgivingday se hicieran rebajas… ¡en la venta de esclavos! Pero parece que es un bulo que corre por internet y que no es verdad.

– ¿Entonces para qué lo cuentas? ¿No ves que ya me está saliendo muy cara la llamada?

– Hombre, por la curiosidad. Hay otra versión que dice que la expresión se empleó por primera vez un viernes de 1869, cuando un par de especuladores llamados…

– ¡Qué más dará cómo se llamaran!

– …llamados Jay Gould y James Fisk, hombre, déjeme contarlo bien, provocaron la caída en picado de la Bolsa de Nueva York, también conocida como…

Wall Street, sí. No hace falta tanto detallito.

-Pues hay otra versión.

– ¿Maaaaás?

– Sí. La cuento rápido y solo en español ¿Vale?

– Es que la llamada ya va por los…

– Déjeme, que va a ser rápido. Se dice que la expresión se popularizó un fin de semana de noviembre de 1950 en la ciudad de Filadelfia, donde se celebraba un partido de fútbol americano muy importante. Si quiere le digo las alineaciones de los equipos.

– ¡No, por favor!

– Vale. La gente que iba al partido aprovechó también para hacer compras navideñas. Y dicen que la ciudad se colapsó de tráfico. De ahí lo de verlo todo tan “negro”. Si quiere le cuento los coches que había. O le detallo lo qué compró cada americano…

– No hace faltaaaa. ¿No habrá más versiones?

– Creo que ya no… Pero si quiere pregunto…

– No, no. Déjalo. Creo que queda claro. ¿Algo más?

– Sí, ¡que hay muchas rebajas! Si quiere le digo artículo por artículo. Mire: televisor de 50 pulgadas, marca Nosevé, a 350 pavos…

– ¡350 pavos es lo que llevó yo gastado en teléfono,por favor!

– Bueno, va, no se me ponga así. Mire, si quiere véngase por aquí y se compra algo, verá cómo se le pasa el disgusto… ¿Jefe?, ¿jefe? Pero…, ¿por que llora, jefe?

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