¿Por qué tanto lío con los dichosos restos de Franco?

Parece un temita muy macabro el de los restos de Franco, el general aquel que ganó la Guerra Civil y gobernó en España con una dictadura hasta su fallecimiento en 1975. Que si unos quieren que se queden donde están… Que si otros quieren desenterrarlos y llevárselos a no sé qué sitio…. Que si otros prefieren llevárselos a otro… Hace tiempo que no se deja de hablar de ello. Y ahora más, porque el Tribunal Supremo tenía que decidir qué hacer, y ha dicho que se saquen los huesos del Valle de los Caídos y que se trasladen al Cementerio del Pardo. Pero, ¿por qué tanto lío con los huesos? ¿Es que a nadie le da repelús el asuntito?

El problema se comenzó a plantear en el año 2011. El Gobierno de entonces creó una Comisión de Expertos, un grupillo de gente lista, para estudiar qué se podía y se debía hacer con los restos de Franco. El cuerpo, o lo que quede de él a estas alturas, está enterrado en el Valle de Los Caídos. Es un monumento que hay en la montaña, con una cruz muy grande, que los que viváis cerca de Madrid habréis visto desde la carretera al ir hacia El Escorial. Y si no lo habéis visto es que estáis un poco cegatos, porque es enorme.

Hay que tener en cuenta que el Valle de los Caídos se había construido como homenaje a la memoria de todas las víctimas de la Guerra Civil, tanto de un bando como del otro. Se cree que pueden estar enterradas allí cerca de 34.000 personas. Y claro, no se consideraba muy apropiado que entre los restos de las víctimas de la guerra estuviesen también los del dictador. Que además no había sido víctima de la guerra ni mucho menos.

Total, que el grupillo de listillos acabó recomendando la exhumación y el traslado de los restos de Franco a otro lugar. Pero a la vez recomendaba que el “revueltillo de huesos” se hiciera cuando existiera un “gran consenso social” al respecto. Es decir, que todita la sociedad, más o menos, estuviera de acuerdo y ya no hubiera rencillas y peleas al respecto entre los partidarios y detractores de Franco.

Vamos, que los del grupillo de expertos serían muy listillos, pero también un poco ilusos. Porque lo cierto es que en todo este tiempo en España se han mantenido las rencillas entre los políticos, sobre todo entre izquierdas y derechas, a propósito de la figura de Franco.

En todos estos años, ha habido varios intentos de aprobar leyes en el Parlamento para sacar a Franco del Valle de los Caídos, pero no han tenido éxito precisamente por la falta de consenso. Finalmente, en agosto de 2018, estando el PSOE en el Gobierno, a Pedro Sánchez se le puso la cosa entre ceja y ceja y se aprobó la exhumación de los restos del dictador y su traslado al Cementerio del Pardo.

Pero el asunto no termina ahí, amiguitos. Porque entonces entra en juego la familia del dictador, es decir, los descendientes de Franco, que son quienes más firmemente se oponen al traslado de los restos al Pardo. Y dicen que nanai, que los restos no los mueve de allí ni el Tato. Que si acaso, irán a la Catedral de la Almudena. Y llevan el asunto (no los huesos, sino el asunto) hasta el Tribunal Supremo para que este decida.

Y el Tribunal Supremo acaba de decidir que hale, que se cojan los dichosos huesitos del dictador, que mira que están dando guerra, y que se trasladen con sumo cuidadito al Cementerio del Pardo. No se vayan a perder por el camino.


Exhumación: desenterramiento de un cadáver o de restos humanos.

Tribunal Supremo: órgano superior de la Justicia Española.

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