¡Buena se está liando en Hong Kong!

Habréis visto imágenes de miles de manifestantes, algunos muy jóvenes, en las calles de Hong Kong días atrás, y ahora también asaltando el Parlamento. ¿Qué está pasando? ¿Por qué protestan? ¿Dónde está Hong Kong? ¿Son chinos los hongkoneses? ¿Qué pinta Isabel Pantoja en Supervivientes? Son dudas que, irremediablemente, estos días a todos nos asaltan.

En la actualidad Hong Kong, situado en la zona sur oriental de China, pertenece a la República Popular China, pero es considerado como una “región administrativa especial”, así es como lo llaman los chinos. Bueno, los chinos lo llaman de una forma más rara todavía, en su idioma, pero viene a ser eso básicamente en español.

¿Y qué tiene de especial? Para entenderlo hay que remontarse a mediados del siglo XIX, y todo el lío empezó por… un colocón. En realidad empezó por el opio, la droga de moda entonces, cuyo comercio provocó unas cuantas guerras.

Británicos y chinos luchaban por el control del comercio del opio, que los ingleses querían introducir en China porque al parecer daba mucha pasta. Los chinos perdieron la guerra, y se vieron obligados a ceder a los ingleses puertos para el comercio del opio, así como el territorio de Hong Kong.

Hong Kong se convirtió entonces en una colonia británica. No porque oliera bien (oler lo que se dice oler, olería sobre todo a opio), sino porque pasó a estar dominado por una potencia extranjera. Y el acuerdo entre británicos y chinos que puso fin a las guerras decía que así lo sería hasta 1997, año en el que volvería a pertenecer a China.

Llegó 1997, y la vuelta al control de China se hizo con una serie de condiciones, porque los hongkoneses no querían ver peligrar sus libertades al ponerse en manos de un sistema tan poco democrático como es el chino.

Y así han estado desde entonces, navegando entre la prosperidad económica (Hong Kong es hoy un centro financiero internacional) y el tira y afloja ante el control político al que los quiere someter el régimen chino, que impide un sistema plenamente democrático.

Desde entonces  y hasta hoy, ha habido épocas de fuertes protestas en Hong Kong, pero ninguna tan contundente como la de ahora, justo cuando se cumple el 22º aniversario de la vuelta de Hong Kong a China. El detonante ha sido esta vez una ley que se quería implantar para poder juzgar a sospechosos en China, y que se ha conseguido, de momento paralizar.

Pero en esta ocasión las protestas están yendo más allá, y ahora los manifestantes, después de haber entrado en el Parlamento por la fuerza, piden más libertades y la dimisión de los actuales dirigentes de Hong Kong, impuestos por el Gobierno chino. Y aunque han sido desalojados del Parlamento, los hongkoneses de momento ahí siguen, protestando en las calles y enfrentándose a la policía.

Ah, y la Pantoja también sigue ahí, en Supervivientes, soportando hambre, tormentas y picaduras de mosquitos, la tía.


Colonia: territorio dominado y administrado por una potencia extranjera

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