Se acaba de celebrar en Osaka (Japón) la cumbre del G20, en la que los países más importantes del mundo han alcanzado algunos tímidos “acuerdillos” en asuntos económicos y sobre cambio climático, principalmente. La cosa no podía salir del todo bien, porque la G del nombre no es porque sean graciosos, que no lo son; y lo del 20…, es que tampoco son 20.

G-20 significa el Grupo de los 20, y se trata de una especie de “botellón” que reúne una vez al año a los líderes de las potencias más importantes y emergentes del mundo para discutir (sin pegarse) sobre los principales problemas económicos que afectan a La Tierra (no acuden representantes de otros planetas, de momento). Presumen de representar, entre todos, el 80 por ciento de la economía mundial.

Se pretende dar una respuesta conjunta a los grandes retos económicos. Lo cual no consiste en decir todos a la vez “siiiiií” o “nooooo” como borreguillos a una propuesta, sino en llegar a acuerdos y firmar comunicados conjuntos que luego… se tratarán de cumplir.

Ya digo que graciosos lo que se dice graciosos no es que sean mucho, y en cuanto a los números…, vamos a echar cuentas a ver si salen. El grupo lo forman (copio y pego de no sé dónde por no ponerme a teclear países): Argentina, Australia, Brasil, Canadá, China, Francia, Alemania, India, Indonesia, Italia, Japón, México, Rusia, Arabia Saudita, Sudáfrica, Corea del Sur, Turquía, Reino Unido, Estados Unidos y la Unión Europea. Ea.

No, no lo busquéis en la lista, porque en realidad España no está en ese grupo de privilegiados, se ve que no somos ni ricos ni emergentes. Pero que nadie se venga abajo, porque tenemos un estatus muy chulo de “invitado permanente” que nos permite participar en todas la reuniones “por la cara”. Y ademas hay otros organismos y países  que participan también como invitados permanentes, y algunos como invitados ocasionales. Luego ya no son veinte, y más bien se debería llamar el Grupo de los Ve¡ntitantos.

Entre los acuerdo alcanzados, se han firmado cosas importantes sobre el clima, pese a que EE UU, que en estas cosas (y en otras muchas) acostumbra a ir por libre, no ha querido saber nada. No, no se trataba de subir o bajar el aire acondicionado de la sala de reunión, que en Japón también está haciendo calorcito, sino de cosas muy serias como la reducción de emisiones, la contaminación de los mares, sobre todo de plásticos, o la mejora de la gestión de residuos. A ver si es verdad que hacen algo.

Y en cuanto a temas ecoómicos y comerciales, EE UU y China se han dado una tregua en la guerra comercial que mantienen desde hace tiempo, lo cual debería suponer un alivio para las economías de todo el mundo. Parece que, al menos en esto, el “botellón” les ha servido para algo.  


Países emergentes: se consieran economías emergentes las de los paises que han experimentado un rápido crecimiento económico en los útlimoa años.

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