Que seguimos igual, en chanclas y en pleno veranito ya, y todavía sin presidente del Gobierno. A nosotros nos viene de perlas, porque nos da tiempo a seguir contando por qué los políticos siguen sin ponerse de acuerdo a estas alturas. ¡A ver quién termina antes, si ellos o  nosotros!

Nos habíamos quedado aplicando la Ley D´Hondt, con lo que ya tendríamos el número de diputados asignado a cada partido.

A partir de aquí pueden pasar dos cosas:

Caso 1: Que un determinado partido obtenga la mayoría absoluta, es decir, la mitad más uno de los escaños del Congreso.

Caso 2: Que ningún partido obtenga la mayoría absoluta, que es lo que ha pasado en estas últimas elecciones generales.

Si se hubiera dado el caso 1, la cosa sería rápida. El partido que ha obtenido la mayoría absoluta presenta a su candidato ante la Sesión de Investidura y este es elegido presidente sí o sí.

Aunque todos los demás partidos voten que NO, que no lo quieren ni en pintura, solo con los votos de su partido (salvo que haya algún guasón, algún despistado o algún tío con muy mala leche que vote que NO) será elegido presidente del Gobierno.

Plas, plas, plas…

Pero esta situación no se ha producido en estas últimas elecciones, y nos encontramos a estas alturas en el caso 2, porque ningún partido ha obtenido mayoría absoluta. Lo que habrá que hacer ahora, ya en bermudas y dándole al tinto de verano, es pactar y llegar a acuerdos. Pero eso te lo contaremos… después de publicidad.

(Continuará…)

Te contamos cómo se elige al presi del Gobierno (I)

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