El 5G ya ha venido…, y nadie sabe cómo ha sido

Ya está aquí el 5G. Dicen que es la próxima revolución en internet, que va a cambiar nuestra vidas, que no nos lo vamos a creer, que no sé qué, que no sé cuántos… Pero, ¿en qué consiste el 5G? Y, sobre todo, ¿es para tanto?

5G significa “quinta generación”. La primera generación (1G) comenzó en los años noventa, cuando los teléfonos servían para llamar y punto, qué sosos, y tú todavía no habías nacido.

La principal ventaja que nos vamos a encontrar con el 5G es, sin duda, la velocidad al acceder a Internet y, sobre todo, la latencia. Si imaginamos que el tráfico de datos va por una carretera, lo que hace el 5G es construir una enorme y moderna autopista de ocho carriles (o más) que permite que los coches vayan a toda velocidad y que pueden circular muchos a la vez. 

Ello permitirá sobre todo una descarga rapidísima de archivos (fotos, vídeos, películas, etc.) Y lo que va a ser la repera es que permitirá la conexión de muchos más dispositivos, no solo teléfonos u ordenadores, sino lo que los sabiondillos del tema llaman el Internet de la Cosas. ¿Qué cosas? Pues de todo: la lavadora, el frigorífico, el robot que te recoge la cocina, coches que van solitos, sistemas de videoconferencias con hologramas o cirujanos virtuales que operan de hemorroides, o de lo que sea, a distancia.   

Ahí entra en juego lo que antes hemos denominado latencia, que es el tiempo que tarda un dispositivo en estaleblecer conexión con el servidor, y es lo que nos permitirá que en el Internet de la Cosas la cosas funcionen en tiempo real, por muy lejos que estén del servidor.

Eso sí, hay que tener en cuenta que para ir rápido por esas autopistas del 5G hay que tener un cochazo, un Ferrari por lo menos. Porque si vas en bicicleta, por mucho que la autopista sea buena, tu velocidad será la que te permitan tus delgaduchas piernas. Es decir, que si tu dispositivo, ordenador, móvil, smart TV  o lo que sea es del año la pera, te va a tocar pedalear a tope.

Pero no os desilusionéis, porque hecha esta salvedad, hay que tener en cuenta que una vez instalado el 5G, los dispositivos que lleguen nuevos al mercado serán cada vez más aptos para esta nueva tecnología, es decir, más parecidos al Ferrari. ¡Y lo mejor es que aquí, al menos de momento, no hay multas por exceso de velocidad! 


Internet de las Cosas: conexión digital de objetos de la vida cotidiana a través de internet.

Latencia: desfase temporal que existe entre el servidor y el dispositivo, y que es fundamental para el buen funcionamento del Internet de las Cosas.

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